El atentado del "2".

Corría el 2 de febrero de 1852, cuando la reina Isabel II se disponía a salir de palacio para dar las gracias por el nacimiento de su hija a la Iglesia de Atocha.
Ya estaba todo preparado cuando un cura, que respondía al nombre de Martín Merino y Gomez, pero que ha pasado a la historia con el sobrenombre del “Cura Merino”, se coló en el interior de palacio y sacando un estilete de su sotana, que al parecer, había comprado en el Rastro un tiempo antes, intentó asesinar a la reina.
Por suerte para ella, entre las ballestas del corsé que llevaba y la ornamentación de su vestido, la hoja del estilete no consiguió profundizar en su cuerpo y tan sólo le ocasionó una herida en el brazo derecho.
Rápidamente la reina fue llevada al interior de palacio para ser atendida de sus heridas.
El cura fue detenido y llevado a la cárcel del Saladero, donde fue interrogado y reconoció que también tenía intención de atentar contra el presidente Narvaez. En la tarde del día siguiente se celebraría su juicio, al que Reo rehusó asistir y se le daría ajusticiamiento mediante Garrote tan sólo cinco días después del atentado.
Como datos curiosos, me gustaría contaros cinco anécdotas que están relacionadas de una u otra manera con el atentado.
La primera, es que se dice que el cura había ganado en 1843 un premio de la lotería de cinco mil duros, con el que montó un pequeño negocio de usura, que le acarreó diversos problemas. Adiós al voto de pobreza...
El segundo, es que según la ley que estaba vigente entonces, los condenados por regicidio debían llevar puesto en el momento de su ajusticiamiento unas vestimentas amarillas con manchas rojas, y por casualidades del destino, el cura merino fue el encargado de estrenar tan deshonrosa vestimenta a la fecha de su muerte.
La tercera es que el cura fue ajusticiado en el que hoy conocemos como el Parque Enrique Herreros en donde por aquel entonces se había desplazado el campo de ejecuciones tras trasladarlo desde el que era más popular en la Plaza de la Cebada. 
La cuarta, es que se dispuso que para evitar problemas, tanto su cuerpo como todas sus pertenencias fueran quemados y esparcidos en una fosa común, con el fin de evitar que el cura fuera mitificado por algún seguidor de sus acciones.
Y por último aunque no por ello menos curioso, se dice por los seguidores de las cábalas que este atentado está fuertemente relacionado con el número 2, y es que, ya sea por azar o por destino, el cura hizo 2 heridas a Isabel II cerca de las 2 de la tarde, del día 2, del mes 2, del año 2, de la segunda mitad del siglo, por lo que es complicado encontrar en nuestra historia un momento que tenga tanta relación con este número.

Como os decía, no sé si será algún augurio de los astros o ganas de rizar el rizo, eso ya os lo dejo a vuestra elección, pero no me diréis que no es una peculiar coincidencia. 





Imágenes del corsé que le salvó la vida a la Reina Isabel II (Fuente ABC).
Os dejo este enlace con las fotos que habían sido inéditas hasta su publicación por ABC. El corsé actualmente se encuentra en el Museo del Traje.