LA PINGARRONA

Como muchos ya conocéis de vez en cuando me gusta hablaros del origen de algún nombre de calle o de algún personaje no demasiado conocido, pero que haya conseguido dejar su impronta en el pasar de los tiempos, pues bien hoy vamos a mezclar un poco de cada, hoy vamos a hablar de la Calle de Soler y González, que se refiere a José Soler y Francisco González quienes al parecer eran en la época en que se puso este nombre, los dueños de todas las edificaciones que componían la calle. Pero por desgracia este hecho no es demasiado risueño como para merecer vuestro rato de lectura, por lo que vamos a irnos a su anterior nombre que tienen mucho más peso y enjundia.
Esta calle anteriormente se llamaba la calle de la Pingarrona, y es aquí donde entra nuestra estrella del día toma protagonismo.
La tal Pingarrona que respondía desde su nacimiento al nombre de Juana, era una mujer grande, deslenguada, chabacana,barriobajera y muy fornida, la cual fumaba como un carretero y que según decían, no tenía el más mínimo problema en ajustar sus cuitas a tortazos con quien fuera menester, ya se tratara de hombre, mujer o alguacil.  
Al parecer, poseía un ventorrillo por aquellos lares, el cual según quien lo cuente era un lugar de parada, fonda y descanso o bien un burdel que regentaba la gran Juana con celo y a cara de perro.
Fuera cual fuese el motivo por el que su casa le permitiera el sustento, la Pingarrona era muy conocida tanto por su dureza en el sustento de su negocio como por su afable labor de ayuda a sus vecinos, así como por la  devoción por cualquier festejo que se diera en la villa. Sobre todo era muy dada al baile, lo cual extrañaba enormemente a los participantes que se sorprendían al ver moverse con tanto desparpajo a una mujer de semejante tamaño. Tal era su intervención que también se la conocía como Juana la Maya, por su participación en las fiestas de la Cruz de Mayo y era raro que hubiera un baile que al primer acorde no se enluciera de su figura y contoneo.
El nombre de la Pingarrona no está del todo claro de donde proviene, ya que según unas versiones tiene como origen en un impresionante baile que protagonizó por los festejos de la Primavera, y por otra, que es para mí la versión más plausible, proviene de que en su ventorrillo se alojaba un miembro de la familia getafense Pingarrón, con el que al parecer tuvo algo más que palabras y manotazos, ya me vais entendiendo…
El caso es que, aunque su recuerdo está un tanto enturbiado por diferentes versiones y leyendas estaréis conmigo que fuera como fuese era una mujer de armas tomar. Por último esta calle sería hoy en día lo que conocemos por la calle Juanelo (que debe su nombre al arquitecto Juanelo Turriano) y a la calle de la Cabeza de la que ya os hablé tiempo atrás y que por si alguno quiere refrescar la memoria aquí le dejo su enlace.

Imagen fuente de Lavapies.com