SAN ISIDRO LABRADOR

En los alrededores de Madrid, nació entre el 1082 y el 1100 (según los que de fechas saben) un joven que por su devoción y su fe en Dios, pasaría a convertirse unos cuantos años atrás en San Isidro, en nuestra figura preferida del Santoral.
Aunque no hay demasiados datos biográficos de él y los que tenemos están envueltos en esa capa entre la leyenda y el sacrificio que guardan los héroes del santoral, hoy éste hereje sin remedio, va a intentar contaros su visión particular de la vida del Santo.
El pequeño Isidro de Merlo y Quintana (que al parecer así se llamaba aunque parezca que los Santos no tienen derecho ni a padres, ni a apellidos), según nos ha llegado a nuestros días nació en una casa situada en lo que hoy sería la calle de las Aguas, en plano barrio de la Latina, aunque por la época, no había ni bares, ni raciones, ni Latina que lo ayudara. 
Quedo huérfano tremendamente joven y no le quedó otra que desde muy niño partirse el lomo trabajando de pocero, de aguador, de sirviente y como no, de labrador que fue su profesión predilecta y la que le llevó a ser Patrón de los Agricultores. Ya desde muy niño, Isidro comenzó a reservar su tiempo a la oración como parte esencial de su día, sin que hubiera jefe, ni ocupación, que lo apartara de su devoción y obligación de rezo.
Cuando tenía aproximadamente 30 años y la espalda molida de trabajar, el Rey Alí de Marruecos atacó Madrid. Isidro, no se sabe si por el horror de la guerra o por el miedo al “Rey pagano”, al igual que otros muchos habitantes de la región, emigró hacia otros lugares más estables. Decide irse a Torrelaguna donde conoció y contrajo matrimonio con una zagala que respondía al nombre de María Toribia, y que en lo concerniente a la devoción no le iba para nada a la zaga.
El caso es que la chiquilla que era natural de Uceda, fue un día a la parroquia y allí se encontró con el bueno de Isidro, al verlo rezando tan devoto, quedó prendada de él y como no podía ser de otra manera, se casaron como manda la santa madre iglesia. La chiquilla trajo consigo como dote, el uso de unas pequeñas tierras en Uceda, por lo que ambos amadísimos esposos se mudaron de nuevo allí para trabajar la tierra, que trabajar para otro está bien, pero para uno mismo, suele rentar mucho más.
Según cuenta la leyenda, los esposos eran tan devotos y currantes, que se ganaron los favores del altísimo, y según se cuenta, éste les tiró capotes con bastante asiduidad durante toda su vida, que si te salvo de que tu hijo muera ahogado en un pozo por no estar mirando... que si te ayudo a cruzar a pie el río Jarama por no levantar la vista todo el día con las dichosas escrituras... que si ya me encargo yo de las tierras que con el rezo te van a dar las tantas... etc…
Total, que volviendo a donde estábamos, las malas gentes del pueblo, no tengo muy claro, si por envidia o por el mero deporte nacional de andar cuchicheando de lo que sea sin motivo, comenzaron a difundir el chisme de que María le era infiel a Isidro, el caso es que el tema se puso tan cansino, que Isidro decidió volverse de nuevo a Madrid y poner tierra de por medio.
Por lo que vuelve a la que entonces no era ni capital, ni reino, y se pone a trabajar como agricultor al servicio de Juan de Vargas, en una finca al otro lado de lo que hoy sería Madrid Río. Él establece su morada al lado de la Iglesia de San Andrés. Donde cada día al alba escuchaba la pertinente misa, para salir escopetado al trabajo, al que seguramente llegó más de un día con cierto retraso.
Sus vidas continuaban centradas en el trabajo y en la devoción, hasta el punto, que María, llamada por su misticismo incondicional, decidió dejar en Madrid al bueno de Isidro y desplazarse a Caraquiz para consagrarse al recogimiento y al cuidado de la ermita. María se dedicaba todo el día al rezo, a arreglar y limpiar la ermita y a en los pocos momentos que le quedaban libres a pedir limosna para ayudar a los pobres y pagar con ello el aceite que alumbraba la imagen de la ermita.
Así siguieron sus días separados, hasta que un buen día, a falta de MRW, le llegó por mediación de un Ángel, la noticia de que el pobre Isidro había caído enfermo. María no se lo pensó dos veces y acudió a la vera de su marido para cuidarle, por lo que no se separó de él hasta que éste dio su último respiro, al parecer un 30 de noviembre de 1172.
María volvió a la ermita para terminar allí sus días. Años después fue santificada y recibiría el nombre de Santa María de la Cabeza para pornerle culto al nombre y nombre a la calle.
Isidro fue enterrado en la parroquia de San Andrés, pero tal fue la insistencia de los followers de Isidro, que 40 años después consiguieron que éste fuera exhumado para ser enterrado en el interior de la capilla, en este momento se descubrió que su cuerpo no sólo continuaba incorrupto, sino que lucía el mismo aspecto que cuando estaba vivo.
Posteriormente Alfonso VIII ordenó que le construyeran una urna con distintas escenas de la vida de Isidro.
El papa Paulo V le beatificó el 14 de junio de 1619. Éste momento había sido tan esperado por los madrileños que uno de los eventos que se celebraron durante el transcurso de los festejos fue la inauguración de la Plaza Mayor.
El 19 de junio de 1622, Isidro fue definitivamente canonizado por el papa Gregorio XV, junto a Santa Teresa de Jesús, San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier y San Felipe Neri.
En 1657 comenzó a levantarse la capilla de San Isidro al lado de la iglesia de San Andrés, con el fin de contener los restos del Santo.
Por último, en febrero de 1789 Carlos III dio la orden de trasladar la urna al interior del Colegio Imperial, que posteriormente pasaría a llamarse la Iglesia Real de San Isidro.

Bueno, espero que os haya gustado mi especial reconstrucción de la vida del santo. Espero que los devotos me disculpen mis licencias en el  escrito, os puedo asegurar que he intentado en todo momento mantener todo mi respeto hacia la persona, el personaje y lo que para los creyentes supone, simplemente intentaba que los no devotos del santo, también encontraran atractivo en la vida del santo y se acercaran a conocerla.

Siéntete libre para comentar, compartir e indicar tu parecer.

Colegiata de San Isidro.
(Fuente ABC)

Cuerpo del Santo.
(Fuente investigart.wordpress.com)

Urna de San Isidro.
(Fuente investigart.wordpress.com)