EL RATONCITO PEREZ.

Hace un tiempo, al hablar sobre la calle Arenalcomentamos que sin duda alguna su vecino más famoso era el Ratoncito Pérez, si, si has leído bien, el Ratoncito Pérez vive en esta calle, en concreto en la primera planta del número ocho de dicha calle, pero vamos a ver el motivo.

La historia se remonta a 1886 cuando María Cristina tras la muerte de Alfonso XIII regentaba el país en espera de que Alfonso XIII fuera coronado al cumplir los dieciséis años.

El futuro Rey fuera por la muerte de su padre o por su delicada salud, vivió consentido por su mamá, la cuál era capaz de cualquier cosa por conseguir que el niño no derramara una lágrima.

Al cumplir los ocho años de edad ocurrió un suceso que estuvo a punto de desestabilizar los cimientos de la casa real, ALFONSO PERDIÓ UN DIENTEEEE, el niño se preocupó sobre manera por el estado de su sonrisa y por el que su cuerpo se cayera a trozos sin que su madre hiciera nada al respecto. Por ello su madre pidió al Padre Luis Coloma, que era un célebre novelista de la época, que escribiera algo que hiciera que el niño desdramatizara el hecho.

El Padre Coloma que además de ser escritor era profesor (entre otros niños dio clase a Ortega y Gasset) sacó todo su arte del tintero y compuso un cuento de un ratón que acompaña al rey Buby (así era como la reina llamaba al futuro Rey) tras este caérsele un diente.

El ratón en el cuento vive en una caja de galletas Hurley, detrás de un montículo de queso Gruyere en la pastelería Carlos Prast, la cual se encontraba en la Calle Arenal número ocho.

En el cuento original que tiene unas 13 páginas, el ratón y Buby corren una serie de aventuras las cuales consiguieron que el Rey no sólo se olvidara de su preocupación por el diente, también le dio una serie de lecciones morales, con las que el futuro Rey y su madre regente quedaron encantados de por vida.

Aunque la inmensa mayoría de los viandantes lo desconozcan en la primera planta de la Calle Arenal número ocho, continua estando la casa del Ratoncito Pérez, cuyo casa a día de hoy se ha convertido en un Museo en el que se pueden ver varios objetos y curiosidades del célebre ratoncito. Si tenéis niños pequeños (recomendado a partir de 5 años) y pasáis por el lugar, no dudéis en subir a visitarlo seguro que pasáis un rato entretenido y vuestros hijos comenzarán a entrar en la historia de su ciudad con esta historia que seguro que los encanta.

http://www.casamuseoratonperez.es/

Imágenes obtenidas de la propia web de la casa museo