Efemérides de Madrid. 22 de septiembre.

Vamos a ver qué nos ha dejado este día en nuestro pasado.

1812.- Las Cortes españolas dan al duque de Wellington el mando supremo de todos los Ejércitos de España.
1855.- Nace en Zaragoza el periodista poseedor de una plaza en su nombre en Madrid, Don Mariano Francisco de Cavia y Lac
1946.- Se inaugura el primer vuelo entre Europa y América del Sur, con el trayecto entre Madrid y Buenos Aires que pone en vuelo la compañía Iberia.
1984.- Dentro del plan de saneamiento del río Manzanares se sueltan gran cantidad de aves y peces con la intención de aumentar la fauna del río.
1987.- Fallece la abogada, política y poseedora de una calle en su honor en Madrid, Victoria Kent, 
1991.- Fallece en un accidente en Madrid al volver de la discoteca Attica el cantante, pintor e icono de la movida madrileña José Celestino Casal Álvarez, conocido por todos como Tino Casal.
2006.- El Gobierno español y la Iglesia acuerdan un nuevo modelo de financiación a través del IRPF.
2012.- El Gobierno español "recapitalizará los bancos" con el crédito de hasta 100.000 millones de euros destinado por la UE para sanear el sistema financiero de España el cuál será pagado finalmente por todos los españoles.


(Foto fuente http://tinocasal-jcrsilva.blogspot.com.es)



¿UNA BALLENA EN MADRID?

Muchos os habréis sorprendido al ver en los últimos días a un cetáceo en el Manzanares, pero lo que quizá muchos no sepáis es que esta no es la única historia que une a este tipo de animales con nuestro río, es más si acudimos al diccionario de la Real Academia de la Lenngua y buscamos la palabra Ballenato, encontraremos la siguiente acepciones:




ballenato, ta

1. m. Cría de la ballena.

2. m. y f. desus. Natural de Madrid. Era u. t. c. adj.

Al parecer, el sobrenombre, que ha llegado a calar hasta en nuestro dicccionario más ilustre pese a que ya nadie lo use, es más bien una mofa que los habitantes de otras regiones comenzaron a utilizar para referirse a los madrileños.
La leyenda de su origen, cuenta que un comerciante trasladaba su mercancía por el río Manzanares, debido a un accidente, varias de sus tinas de vino cayeron al río y el comerciante comenzó a gritar presa de la desesperación, señalando los toneles con la expresión ¡Una va llena! ¡Una va llena!
Lo ocurrido corrió de boca en boca y cuando llegó a la Villa los habitantes se creyeron que una ballena estaba subiendo por las aguas del río desde el mar.
La credulidad de los habitantes, resultó tan graciosa para otras regiones, que comenzaron a referirse a los madrileños como “Ballenatos” en término de mofa, por aquel incidente tomado como cierto.
Así que ya sabéis, cuando alguien os pregunte si sois gatos o no, en referencia a si es necesario tener a padres y a abuelos madrileños para serlo, siempre podéis decirles que en verdad lo que todos somos es ballenatos, al menos yo, no seré el que contradiga en esto a la RAE.


Fotografía fuente Secretos de Madrid

TRES INFLUENCERS Y UN VESTIDO

Hoy os traigo una historia un tanto desconocida pero que, a buen seguro, llenó las crónicas del Hola y el Diez Minutos del silo XVIII, y es que la historia tiene como protagonistas a las tres máximas influencers del Madrid del XVIII.  Pero antes de ponernos en materia, vamos a presentar a nuestras protagonistas:
Por un lado tenemos a la anfitriona, Doña Maria Josefa Alonso Pimentel a la que llamaremos Pepi, por aquello de abreviar y que se nos haga más grato el personaje, esta dama es más conocida como la Duquesa de Osuna, y en su palacio de Capricho montaba los más impresionantes saraos de la jet set.
En segundo lugar, tenemos a Albita, que como supongo estaréis imaginando, no es otra que la mismísima Duquesa de Alba, sí, la que durante mucho tiempo se pensó que era la Maja Naked de Goya, 
Y por último, dejarme presentaros a Malú, que no es otra que la voluptuosa Maria Luisa de Parma, mujer del rey Carlos IV y que digamos, por ser benevolentes que no era la mujer mejor vista de la corte.
El caso es que Pepi y Albita, no se llevaban muy bien entre ellas que digamos, pero si había algo que podía hacer que ambas se alinearan, era su más que recalcitrante odio por Malú, la tercera en discordia, y nunca mejor dicho.
Cualquiera de ellas era capaz de revolucionar cualquier fiesta en las que aparecieran, y en las conversaciones de cualquier reunión eran siempre trending topic, así como portada de todas las revistas de moda y tendencia.
Pues bien, una vez que ya conocemos a nuestras tres creadoras de tendencias, vamos con la historia. 
Como os he dicho, la Pepi montaba en su palacio de Osuna unos saraos de los que en aquel tiempo nadie se los quería perder. Todo su jardín del Capricho, estaba prácticamente creado para agasajar a sus invitados,  estamos hablando de la creme de la creme, nada de esas fiestas llenas de futbolistas y tronistas tetudas de Mujeres Hombre y Viceversa, no, para nada, aquello se llenaba siempre de tronistas, pero de los de verdad, de los que usan corona y no dicen “ej que…”. Total que la Duquesa Pepi, organizó una fiesta que estaba llamada a ser el mayor escándalo de la época, y claro tenía que invitar a sus máximas rivales y enemigas para que vieran lo que era una fiesta de verdad, y aprendieran quién era la diva de la capi.
Total, que como la Pepi la iba a montar con aquella fiesta, Malú decidió que ella tenía que hacer algo al respecto para aguarle la fiesta, y que ella sería la más despampanante del evento, y así aunque la fiesta fuera todo un éxito, todos se fijarían más en su vestido que en los derroches de su anfitriona.
En esto que la Pepi se entera de los planes de Malú y decide que tiene que hacer algo para evitarlo, pero claro, su fama de perfecta anfitriona está en juego, por lo que se encuentra maniatada y decide alíarse con su otra ene-amiga, Albita, para chafarle los planes a la reinona.
Total, que infiltran a una criada en la corte, para que se entere de todos los detalles de la reina y se organizan para que sin que la Pepi pierda su fama de buena anfitriona, Malú se lleve su merecido.
Total, que el día de la fiesta estaba allí la Pepi, guapa a reventar y elegante como pocas, tenía a todos los Josie como locos, cuando aparece Malú absolutamente radiante, va dejando a todos con la boca abierta a su paso, y su vestido en un instante comienza a llenar Instagram de fotografías, corazoncitos y comentarios.
Ya se relamía la Malú por el éxito de su plan, cuando en estas, entra en escena Albita que al bajar de su carruaje, comienza despertar toda clase de exclamaciones del resto de invitados, no por lo preciosa de su indumentaria, lo cual era muy común en ella, sino porque cumpliendo el plan tramado, todas las criadas que acompañaban a la Duquesa estaban vestidas con una copia muy similar del vestido que había elegido la reina para arruinar el sarao, por lo que os podéis imaginar el cabreo que se agarró la Malú y de qué manera, desde aquel día se convirtieron en las más violentas enemigas.
Desde ese momento comienza la leyenda entre ambas, unos dicen que se bloquearon en Facebook y que ya nunca volvieron a seguirse, e incluso hay quienes dicen que Malú llegó a ordenar que Albita fuera envenenada, pero como eso a día de hoy es ya difícilmente demostrable y todo indica que sólo fue un rumorcillo sin importancia, pues lo dejaremos para otro día.

Espero que os haya gustado esta crónica rosa de nuestro pasado, sin duda una anécdota digna de ser recordada.



LECHE DE PANTERA

Cualquiera que desde los años 70, ya ha llovido, haya pasado su adolescencia en Madrid, habrá tenido la oportunidad, sobre todo en las décadas de los 70 y 80, de ir al mítico Chapandaz de Moncloa.  Este garito (lo siento por el nombre pero soy de esa generación en la que a los bares de noche se les llamaba garitos independientemente de su nivel), se ha mantenido en el tiempo gracias a su más celebre combinado que no es otro que su famosísima Leche de Pantera, un cóctel preparado básicamente con leche, ron, ginebra, canela y su magistral toque secreto de la casa. Pero lo que seguramente muchos de sus usuarios no conozcan, es que la invención de la Leche de Pantera, tiene un origen muy distinto al que nos podríamos imaginar.
Cualquiera podría pensar que en una noche cualquiera a dos camareros les dio por inventar cócteles con leche y de ahí nació tal pócima, pero lo cierto es que nada más lejos de la realidad. Y aquí es cuando os caéis de culo si os digo que toda la culpa de este cóctel la tiene el General Millán Astray, si señores, el mismísimo general fundador de la Legión. Pues como lo oyen. Al parecer, el general andaba preocupado con las costumbres etílicas de su tropa, por lo que acudió a su amigo, Perico Chicote, que por aquel entonces era uno de los bármanes más afamados de todo Madrid, para que inventara algo para que su tropa adquiriera unas costumbres un poco más nutritivas a la hora de la ingesta de alcohol.
El bueno de Chicote, pensó que debía de conseguir unir tres cosas fundamentales: la primera, que el cóctel fuera fácil de preparar; la segunda, que la carga alcohólica no fuera cara, para no ser rechazada por la tropa; y la tercera, que el combinado conservara algo de la tradición de la Legión, que para sus cosas la Legión siempre ha sido muy suya. Por lo que, tras recordar una charla que habían tenido algunos Legionarios en su bar, sobre mezclas de todo tipo que al parecer se hacían por los cuarteles con leche y alcohol etílico del botiquín, Chicote preparó un combinado a base de leche condensada, ginebra y agua; y decidió bautizarlo con el nombre de Leche de Pantera. ¿Qué por qué ese nombre? Pues eso también tiene su explicación, al parecer el General Millán Astray, que como recordaréis había sido el origen de la historia, era muy fan de la cupletista más de moda del momento, que no era otra que la gran Celia Gámez, a la gran Celia, se la conocía por el sobrenombre de la Pantera, por sus enormes ojos, por lo que Perico decidió hacer un guiño a la artista, en honor del Legionario, poniéndole su nombre a este cóctel.

Espero que la historia os haya parecido cuando menos curiosa.  


Imagen fuente housingacademia.com

CASA LASTRA

La ventana en el tiempo de hoy, podríamos decir que es un homenaje a esos negocios que llevaban con nosotros toda la vida, pero que por desgracia ya ha cerrado sus puertas.
Aquí tenemos a Casa Lastra que llevaba deleitándonos con su comida asturiana desde 1926 y que al cumplir sus 90 años de vida ha echado el cierre de manera permanente,
Tomémonos esta ventana en el tiempo como su merecido homenaje, qué menos que darles las gracias por todos los platos que nos han servido en este tiempo
Fotografía antigua: 1931 Santos Yubero
Fotografía nueva: 2018 Sergio Moreno