Cervecería la Montaña (Calle Alcalá esquina Puerta del Sol)



Si alguno conoce el autor de la fotografía antigua o la fecha, agradecería que me lo comentara para proceder a citar la información. Fuente: Urbanity.es

MURAL COCKTAIL GRAND LUXE

De vez en cuando, uno, que es dado a meterse en fregados en los que nadie le llama meterse, tiene el lujo de que un “marroncete” se convierta en un auténtico lujo o en una oportunidad inesperada.
Esto es lo que hoy me ha ocurrido, al colaborar con una buena causa como es la campaña de Change.org, que Sonia Prieto y el grupo de Facebook Madrid en Blanco y Negro, habían iniciado ya unos meses atrás, para salvar el mural del principio de la Calle Embajadores. Este mural, necesita ser restaurado, pero desde hace más de doce años, el consistorio parece haber olvidado su promesa de encargarse de su restauración.
Hoy, el  programa "Las claves del día", de Telemadrid se ha ofrecido a hacer un reportaje sobre el tema y dado que vivo cerca, me he pasado a colaborar en lo que pudiera. Esto, que de entrada para los que como yo, no somos duchos en labores televisivas, es un verdadero trago, me ha permitido, por otra parte, conocer en persona a Enrique Cavestany, el creador del mural y una autentica enciclopedia viva de nuestro Madrid y charlar con él prácticamente en exclusiva, durante unos preciosos quince o veinte minutos previos a la entrevista.
Hemos estado hablando de los inicios de aquel precioso mural, que yo no sabía que su verdadero nombre era Cocktail Grand Luxe, como la lata de metal que sale en el mismo mural y que se lo puso en honor a un anuncio de la época.
Yo recordaba cuando lo pintaron en mi niñez, recordaba que cuando tenía ocho años, junto a mi madre y mi abuelo, estuvimos bajo los andamios viendo como trabajaban y lo componían. Él por su parte me ha contado, que el original tenía unos dos metros aproximadamente y lo pintó en su estudio, intentando transmitir el Rastro que ahora recordamos los que hemos tenido el lujo de conocerlo como estaba antaño, como se ve tal cual en el mural. Me ha contado como después hicieron diapositivas, para poder pasar  el original de aquel cuadro mediante estarcidos a unos cartones de unos dos metros de grande, que por cuadrículas, fueron pasando sus líneas principales a la pared haciendo agujeritos en el cartón y marcando las líneas principales de esos trazos maestros introduciendo añil por esos agujeros a la pared, para posteriormente con estas guías de proporciones, poder pintarlo entero.
Al parecer, para hacer el mural, el Ayuntamiento contrató a dos pintores para que lo pintaran, pero Enrique, al enterarse de su experiencia y más aún de los escasos emolumentos que el Ayuntamiento pretendía pagar a los chicos por realizar aquella obra, se ofreció a ser él mismo quién lo pintara con la ayuda de aquellos pintores. El Ayuntamiento le proporcionó una pintura traída de Alemania, la cual debido a su calidad aseguraba la obra prácticamente de por vida, pero aun así, se comprometió a que si pasados veinte años esta se deterioraba, correría con los gastos de restauración, cosa que debió hacer hace ya doce años pues la obra de realizó en Junio de 1983 y hasta la fecha no ha recibido ni el más mínimo cuidado.
He podido admirado, escuchar a Enrique como con el corazón en la garganta y el recuerdo en la mirada, me comentaba lo dolorosos que era para él observar el estado en el que actualmente se encontraba el mural, como le dolía reconocer aún entre los desgastados rostros a algunos amigos, que ya no se encuentran entre nosotros, incluido uno de sus tres hijos, que en el mural aparecen representados sobre una mesa. Como el mural aparte de poseer a un Joaquín Sabina que con abrigo azul, parece caminar por el Rastro con aire señorial, también lleva del brazo a la propia esposa del artista, que ya la pobre, tiene el rostro completamente borrado por el paso del tiempo. Como él mismo, aparece, escondido bajo el toldo de uno de los puestos con melena y una barba más frondosa que la que aún luce, al lado de algunos otros amigos e incluso la cabeza de su propio padre, que surge tras de unos abrigos en un puesto del rastro. Como Lucia, la primera esposa de Sabina posó desnuda para el cuadro y como amigos y familiares se van desgranando por distintas partes del cuadro.
También he tenido el lujo, de escuchar contarme sus tiempos de la Mandragora (de la que fue propietario) y cuya característica entrada verde, aparece también en la parte superior del mural ya prácticamente irreconocible. Como en aquel año del 77 se atrevió a montar aquel negocio que pretendía parecerse a los locales franceses de Jazz de la época del inicio del movimiento hippie.Como en aquellos años, de iniciar una nueva era con el caudillo ya fallecido, se respiraban muchos miedos de cambio por las calles y corrían porrazos grises a la mínima señal de intención de salirse de madre. He podido disfrutar de escuchar como de primera mano me contaba como Joaquín y su recién difunto íntimo amigo Javier (Krahe) le quitaron la caspa al mal llamado concepto del “cantautor” y como con la arrogancia y rebeldía que daba la juventud de aquellos años, sin quererlo, en la Mandragora, fueron y cito más o menos textualmente “la otra cara de la movida madrileña, se convirtieron en los que se movieron y por eso no salieron en la movida foto de la movida”.  Me contaba Enrique con tremendo cariño en sus palabras, como cuando Alaska y todos aquellos “veinteañeros” comenzaron  a reinventar el término Pop  a lo español y a liar la que liaron, ellos ya estaban en la treintena, en otra línea muy distinta y con ganas de cambiar el mundo desde otro enfoque completamente distinto, pero igual de reivindicativo y repleto de intenciones.
Por último, Enrique me ha explicado que el propio Joaquín Sabina, intentó comprar el original del cuadro del que salió el mural, tras encontrarlo en un punto del propio Rastro, que voy a preferir no mencionar, pero que su “dueño” (y lo entrecomillo ya que su verdadero dueño sólo puede ser Enrique como autor o el Ayuntamiento que fue quién pago el trabajo, nadie sabe cómo llegó a manos de un tercero) se pasó tres pueblos al tasarlo y pidió un precio totalmente prohibitivo para la obra y para el momento en el que se trataba.
Bueno, espero que con estas palabras os haya podido transmitir un poco del mágico encuentro, que hoy he disfrutado al lado de este artista Enrique Cavestany para mí ha sido todo un regalazo que no me esperaba que me deparara este día y no podía menos que compartirlo con todos vosotros. 

Por favor. cuando os encontréis delante de estas leyendas vivas de nuestro Madrid, no dejéis nunca de preguntarles, siempre, siempre, sale uno premiado con creces.  Gracias artista. Nos vemos donde sea.

Os dejo el link de la recogida de firmas en Change.org por si queréis colaborar firmándola así como darle toda la publicidad que podáis, para ver si el Ayuntamiento nos hace algo de caso y salva esta maravilla de nuestro Madrid.  







PUERTA DEL SOL

Esta es la segunda vez que la ventana en el tiempo se centra en nuestra Puerta del Sol. La vez anterior, hacía referencia a prácticamente el mismo punto, pero con los efectos de una guerra que jamas debió llegar y que por desgracia aún continúa viva en el corazón de algunos, pero esta vez la plaza es totalmente igual y totalmente diferente al mismo tiempo. La ventana de hoy, que nos desplaza entre 1908 y 2015, nos da el contrapunto de los trajes de época, con las grúas que actualmente se levantan amenazantes por encima de los edificios. Negocios de compro oro y de cambio de divisa que poco sentido tenían en aquel principio del siglo pasado, con las palomas que seguro que entonces ya sobrevolaban Madrid en busca de comida y sustento. 


LEGANITOS

De un tiempo a esta parte, y más desde la compra del Edificio España por el grupo Wanda, la calle Leganitos está sufriendo una transformación similar a la que hace ya algunos años sufrió la plaza de Cascorro y sus inmediaciones. Se está llenando de negocios orientales o de negocios nacionales que  transformándose para el filón que parece avecinarse comienzan a traducir sus tiendas y los productos que en ellos comercializan al idioma del gigante asiático. Entiendo perfectamente las necesidades comerciales de los pequeños comercios de la zona, por lo que por mi parte no voy a verter el más mínimo reproche, pero lo que es cierto es que esto le está privando al bario de cierto encanto adquirido tiempo atrás, cuando la calle cambió hasta su altura, para acomodarse a las obras de modernización de la zona. Por ello este foto-montaje me hace una especial ilusión, pues de laguna manera, con él os traigo un poco de ese encanto perdido y que al menos con esta ventana en el tiempo podremos disfrutar de algún modo.


Si alguno conoce el autor de la fotografía antigua, agradecería su comentario para poder editar la entrada incluyendo su autoría.

ALMACÉN DE PONTEJOS. (Documentos recuperados).

De vez en cuando, uno tiene el lujo de encontrarse con documentos archivados en un cajón o que guardaba en una carpeta que sus abuelos guardaban como oro en paño, por encontrarse en ellos el principio de una historia o todo un legado y tradición, que ha estado escondida durante más de media vida.
Este es el caso de estos dos documentos que hoy os traigo, gracias a los amigos del grupo Madrid en Blanco y Negro que me han permitido compartirlo con vosotros.
Los documentos son propiedad de María Rueda que durante años los había mantenido ocultos en la carpeta e la que sus familiares con tanto amor la recopilaron y que desde hace unos días han visto la luz por primera vez.
Estos documentos, no son más que unos contratos y documentos que su familia firmó allá por 1913. Entonces su familia se decidió a montar un pequeño y humilde negocio en la calle Correo nº 4 local, pero con el paso del tiempo, hoy, ese humilde negocio continúa abierto y es complicado que exista un madrileño que no haya acompañado a su madre o abuela a comprar allí. Efectivamente, como los más avispados habrán adivinado ya, se tratan de distintos documentos del inicio de la actividad de nuestro mítico y emblemático Almacén de Pontejos, o "del Pontejos" como todos lo conocemos, que desde entonces y hasta ahora, continua teniendo y conservando todo botón que necesitemos, todo accesorio para un arreglo textil que exista, e incluso mantienen vivos mediante sus cursos, toda la sabiduría y trucos de un oficio muy madrileño pero que cada vez está más en desuso, el de las modistillas.

Los documentos se dividen en dos partes, el primero es el contrato de luz que don Antonio Ubillos (fundador del negocio) firmó allá por 1913, algún vatio se ha consumido, con la eléctrica, Cooperativa Electra Madrid. Lo mejor del contrato, que se entienden los términos del mismo a la perfección. Es el momento ideal para los que como yo, jamás os habíais leído el vuestro.
Contrato Pontejos Electra Madrid (pinchar sobre el nombre)

El segundo, en verdad son cuatro, en los que el propio fundador, registra su marca comercial y comienza con ellos el principio de toda la labor de una vida, de todo un legado continuado por su descendencia, de toda una marca reconocida y reconocible para cualquier madrileño.

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Registro Marca Pontejos (pinchar sobre el nombre)

Espero sepáis entender el que los cuelgue el documento adjuntándolos en un enlace y no los haya subido como fotografía, pero no quería que se perdiera ningún detalle al cambiarlos o modificar su tamaño, creo que merecen la pena verlos y leerlos con la mayor nitidez posible.

Por último, os dejo los datos de contacto del negocio, no olvidéis que el negocio familiar depende únicamente de nuestras compras y de que nosotros lo mantengamos vivo.

El Almacen de Pontejos:
C/ del correo 4. Plaza de Pontejos 2 Madrid 28012 España
clientes@almacendepontejos.com
Teléf. 915215594

Por favor, no dejéis de bucear por su web o de seguirles por las redes sociales, os sorprenderá todo lo que tienen aún que enseñarnos.
Gracias María.

Imagen tomada de la propia web del sitio.


CALLE BORDADORES

Siempre me ha encantado la calle de Bordadores, desde niño siempre me ha parecido que bajando por ella era como si se entrara en un mundo nuevo, como si pasáramos del día a día a un mundo antiguo pero lleno de encanto. Es posible que parte de aquel encanto proviniera de que por ella bajábamos mi familia y yo para ir a ver Cortylandia cada navidad, pero para mi era mágico adivinar aquella torre de lo que para mi era entonces un castillo, hoy ya sé que es parte de la iglesia de San Gines de Arlés, que me avisaba que ya estaba cerca de mi destino y que a pocos pasos más se abría un mundo mágico ante mis ojos.
En la "ventana en el tiempo" de hoy, parece como que unas señoras bajaran deseosas de retornar a tiempos mejores, como los coches de época se niegan a dejar el aparcamiento a los nuevos usurpadores de su calle y de su sentido de la marcha. Espero que os guste esta bajada por Bordadores.


Si alguien conoce el autor de la fotografía antigua, agradecería su comentario para poder incluir su autoría.

REAL CINEMA (Plaza de Opera)

La ventana en el tiempo de hoy, es la recuperación de un edificio que a su vez ya había sido recuperado y  vuelto a quedar cerrado tras el abandono al que hace algunos años ha sido sometido.
Con este montaje queremos rendir homenaje al primero de estos cines recuperados mediante foto-montaje. El Real Cinema fue inaugurado por el propio Rey Alfonso XIII en 1920 con la proyección de las películas "Francia Pintoresca", "El cuarto número 23", "La hija de Plata" y las "Vacaciones de Solly".
Tres años después de su inauguración se modificó la azotea con el fin de incluir un cine de Verano con capacidad para 800 personas, que unidas a las 1000 butacas del cine primario lo convirtieron en uno de los cines más grandes de toda España. Hacia el año 1964 se demolió para tres años después volver a abrir sus puertas. En los últimos años sólo funcionaba como sala de teatro, pero por desgracia todo indica que va aquedar definitivamente cerrado.


Si alguno conoce el autor de la fotografía antigua, agradecería su comentario para poder editar la entrada incluyendo su autoría.

CALLE MALDONADAS

De niño siempre entraba por esta calle para ir a buscar a mis abuelos que vivían en lo alto de de la calle Embajadores y trabajaban en la plaza Cascorro. Para mi era la entrada al Rastro y a un montón de aventuras y sensaciones. Recuerdo que odiaba su tremendo olor a pescado por la pescadería que aún hoy sigue ofreciendo sus servicios en ella, y como mi madre nos contaba a mis hermanos y a mi, como de pequeña compraba sus padres le compraban a ella unos cucuruchos llenos de camarones que ella degustaba y que le encantaban.
Quizá de allí viene esta costumbre mía de juntar distintas épocas e intentar plasmarlas en un mismo lugar. Espero que os guste el foto montaje de hoy.

Foto Antigua 1939 Realizada por Deschamps para la revista L´Illustration.
Foto Nueva. 2015 Sergio Moreno.

Cava Baja desde Humilladero.

Pues volvemos de nuevo a la Cava Baja. Volvemos a mezclar un Madrid que toma la calle para el divertimento, el de ahora, con un Madrid que toma la calle  para buscarse la vida, el de entonces.
En este Madrid se mezcla la alegría de la juventud que se dispone a disfrutar de una tarde-noche de viernes, con esos carros y esas cestas repletos de mercancía, ganas y coraje de sacar adelante la familia. 
Espero que os provoque al menos un momento de deleite. A mi personalmente me parece impresionante el contraste.


Foto Antigua: Alfonso / Archivo A.G.A (Fuente Historias Matritenses).
Foto Actual: Sergio Moreno.

RODILLA Plaza del Callao

El foto-montaje que hoy os traigo es bastante sencillo, ya que simplemente, nos revela las reformas que ha sufrido un local que lleva ejerciendo su actividad desde 1939.
Me parece todo un homenaje traerlo así a nuestros días. Espero que os gusten.


Si alguno conoce el autor de la fotografía antigua, agradecería su comentario para poder editar la entrada incluyendo su autoría.

SAN FRANCISCO EL GRANDE

A veces estas ventanas en el tiempo, parecen no cambiar demasiado o mimetizar a la perfección, dos eras con casi un siglo de diferencia, sin resultarnos demasiado chocantes a la vista. Sin embargo en ellas se reflejan muchos detalles que tanto antes como ahora hubieran sido totalmente reveladores y que a mi personalmente me encantan.
Me encanta ese cartel de Mecano que hoy se perdería entre la frondosidad de la arboleda.
Me encanta esa dotación del SAMUR que cuanta falta hubiera hecho en aquel 1920, tan carente de estos beneficios asumidos como habituales en nuestros días.
Me encanta esa hilera de edificios que se ha mantenido inalterable con el paso de los años, bueno, todos menos el más proximo a la basílica, que en la fotografía original aún no existía.
Me encanta ver como ese Audi, parece rodar sobre los adoquines alineados por las vías del tranvía, y como bajo los hilos eléctricos, parece echarse a un lado para recoger a este viandante que hace casi cien años hacía este recorrido, quién sabe en dirección a donde.
Y como no, me encantan esos señores tan elegantemente ataviados, muestrario de una clase y de un porte, que lamentablemente se ha perdido sin remisión.
Espero que a vosotros también os guste y le saquéis muchísimos más detalles.

Fotografía antigua 1927 Antonio Passaporte Archivo Loty Fuente F.P.H.
Fotografía moderna 2015 Sergio Moreno

La Cava Baja nº 14.

Hace unos días la ventana en el tiempo nos traía también a la Cava Baja. Si en aquél momento nos llevaba a Casa Lucio, en este caso nos vamos al número 14, donde la "Posada del Dragón" y Jabones "La Antoñíta" han conseguido de una u otra manera persistir en el tiempo. Si hay algo que me gusta de la Cava Baja, es que, salvo algunas excepciones, han sabido modernizarse en consonancia con las nuevas generaciones, pero al mismo tiempo, han guardado el debido respeto que nuestra historia se merece. Un aplauso por ese esfuerzo.
Este local a día de hoy alberga un precioso Hotel Boutique que guarda muchísimo encanto y un riquísimo restaurante que nos deleita con lo mejor de su comida mediterránea.
Debido a la magia que estos montajes encierran, de forma casi cómica bajo mi parecer, se mezclan los jóvenes que hoy en día, pasan sus ratos de ocio entre charlas y mojitos, con las personas que antaño salían ataviados con sus bolsas. Parece incluso que se apoyaran a descansar en los modernos coches que como suele ser habitual, ningún problema tienen en invadir la antigua acera (hoy en día inexistente) con sus ruedas.


Si alguien conoce el autor de la fotografía antigua, agradecería su comentario para poder incluir su autoría.

PUENTE DE TOLEDO.

Fotografía antigua: Autor y fechas desconocidos. Si alguno los conoce le rogaría que me lo indicara.
Fotografía moderna: Sergio Moreno 2015

Si quieres ver todas las Ventanas en el tiempo con su ubicación accede a este enlace

MUSEO DEL FERROCARRIL.

El Museo del ferrocarril de Delicias lleva deleitando a los madrileños y sus visitantes desde 1983. Anteriormente se encontraba en el Palacio de Fernán Núñez de Madrid (actual sede de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles) que desde 1967 albergó el Museo.
Este museo es uno de esos lugares envueltos de magia, que aunque no seas un fanático de los trenes, gusta a todo el que lo visita.
Si tenéis hijos es una apuesta segura y tanto niños como mayores, pueden disfrutar de volar con las distintas épocas a la que nos transportan todas las máquinas del museo.
Os dejo este resumen fotográfico para los que no tengáis oportunidad de verlo o aún no os hayáis decidido.
Una visita recomendadísima.





































Os dejo información sobre el museo. http://www.museodelferrocarril.org/