CALLE BORDADORES

Siempre me ha encantado la calle de Bordadores, desde niño siempre me ha parecido que bajando por ella era como si se entrara en un mundo nuevo, como si pasáramos del día a día a un mundo antiguo pero lleno de encanto. Es posible que parte de aquel encanto proviniera de que por ella bajábamos mi familia y yo para ir a ver Cortylandia cada navidad, pero para mi era mágico adivinar aquella torre de lo que para mi era entonces un castillo, hoy ya sé que es parte de la iglesia de San Gines de Arlés, que me avisaba que ya estaba cerca de mi destino y que a pocos pasos más se abría un mundo mágico ante mis ojos.
En la "ventana en el tiempo" de hoy, parece como que unas señoras bajaran deseosas de retornar a tiempos mejores, como los coches de época se niegan a dejar el aparcamiento a los nuevos usurpadores de su calle y de su sentido de la marcha. Espero que os guste esta bajada por Bordadores.


Si alguien conoce el autor de la fotografía antigua, agradecería su comentario para poder incluir su autoría.