PLAZA DE PUERTA CERRADA.


Fotografía Antigua: Urech aproximadamente 1950 (Fuente José C. Perez)
Fotografía Moderna: Sergio Moreno 2016

CASA DEL ATAUD

Fotografía antigua. 1902 autor desconocido. Si alguien lo conoce rogaría que me lo indicara. (Fuente Secretos de Madrid)
Footgrafía moderna 2016 Sergio Moreno.

EXPOSICIÓN LA MODA ROMÁNTICA (MUSEO DEL ROMANTICISMO)

Ayer, por una de esas grandes oportunidades que me brinda dedicar algo de tiempo al amor por mi ciudad, tuve el enorme privilegio de poder asistir al preestreno de esta exposición que hoy os traigo.
Y es que desde hoy día 25 de octubre de 2016, con una impresionante puesta en escena, el Museo del Romanticismo en colaboración con el Museo del Traje CIPE (otra visita de obligado cumplimiento), están exponiendo una preciosa representación de la historia de la moda romántica. Y digo representación y no exposición a sabiendas de que esta composición va mucho más allá de una mera visualización de vestidos. El Museo del Romanticismo ha conseguido romper las murallas del tiempo y te traslada a épocas ya pasadas de la mano de la evolución de la ropa, te permite volar con tu imaginación y sentirte dentro de un salón de baile de la época, viviendo las emociones e incluso las intenciones de conquista, con las que sus engalanadas protagonistas recorrían aquellas estancias, o impregnarte del correr de una moda que ya por aquel entonces tenía un peso específico dentro de nuestra sociedad. Te permite trasladarte hasta sentirte parte de la escena por completo y es que si ya de por sí es un auténtico lujo el poder contemplar tan preciosa selección de ropajes, verlos ambientados de la forma en la que está hecho es una auténtica maravilla.
Yo ayer además tuve el privilegio de recorrer la exposición acompañado del comisario de la exposición Don Eloy  Martínez de la Pera Celada, quien con su pasión por lo que hace, cosa que se nota a raudales en cualquiera de sus intervenciones, nos regaló un momento absolutamente mágico, con una deliciosa explicación del motivo de selección de cada ropaje, de la composición, sentido e historia de cada modelo y el motivo de su inclusión, pero aunque no podáis disfrutar de tan mágico momento os aseguro que la visita merece mucho la pena.
De verdad, si andáis perdidos paseando por la ciudad, o si queréis disfrutar de una exposición realmente interesante, no dejáis de pasaros por el Museo del Romanticismo. Os aseguro que no os decepcionará nunca, y menos aún durante lo que dure esta exposición.
Para los que por motivo de movilidad (única excusa permitida) no podáis visitarla, aquí os dejo una selección de fotografías que realicé ayer durante mi visita.












Puerta de Alcalá

Fotografía antigua: 1930 Julio Sánchez Rodríguez AFCM.
Fotografía moderna 2016: Sergio Moreno

MONTERA


Fotografía Antigua: Campúa 4 de septiembre de 1948
Fotografía moderna Sergio Moreno 8 de Octubre 2016

CALLE DEL SOMBRERETE.

Si Madrid tiene mucho de algo, es sin duda de nombres curiosos de calles, los cuales muchas veces por llevar toda la vida con nosotros, su origen parece haberse quedado perdido en el tiempo.
Este es sin duda el caso de la calle del Sombrerete cuyo verdadero nombre fue calle del Sombrerete del ahorcado.
Al parecer, el origen del nombre de esta calle proviene de un incidente ocurrido durante el reinado de Felipe II, al caer el Rey de Portugal Sebastián I derrotado en la batalla de Alcazaquivir.
Ante la desaparición del monarca, un fraile de origen Portugués, que había sido desterrado y ejercía de vicario en el pueblo de Madrigal de las Altas Torres de Ávila, y que respondía al nombre de Fray Miguel de los Santos, decidió convencer a la prima de Felipe II, Doña Ana María de Austria y a un tal Gabriel de Espinosa, quien era más conocido como el panadero de Madrigal, para montar una farsa, y que este último reemplazara al rey luso en presencia del rey español. Con esto intentaban que Felipe no se enterara de la caída del monarca Portugués, cosa que todos sospechaban que si ocurría terminaría con el reino de Portugal anexionado junto al resto de sus reinos.
Como supongo que sospecharéis la trama no surtió el efecto deseado y los tres timadores terminaron de no muy buena manera.
La prima del Rey (por aquello de que la sangre siempre pesa más) fue recluida en un convento, cosa que tampoco le fue del todo mal, ya que terminaría por ascender hasta abadesa de las Huelgas Reales en Burgos. Cosa que, aunque así a priori, no parezca el trabajo de tu vida, si se compara con el final de sus compañeros resulta toda una bicoca.
El bueno del panadero de Madrigal fue ahorcado y después descuartizado esparciendo sus restos por todas las puertas de la muralla, que no digo yo que como escarnio no funcione, pero que así visto con el paso del tiempo resulta bastante desproporcionadillo. 
Y por último el fraile, a quien el 19 de octubre de 1595, tras convertirle en un civil cualquiera despojándole de cualquier beneficio eclesiástico, se le ahorcó, decapitó y para escarnio público, se paseó su cabeza por lo que entonces era toda la ciudad (que ya me diréis qué más le daría al fraile lo que hicieran con la cabeza una vez ahorcado, pero bueno). Posteriormente se colocó su sombrero sobre una pica en un estercolero que se encontraba en lo que actualmente es la corrala de la citada calle y dado que nadie lo terminó por quitar, tanto tiempo estuvo con su sombrerete allí plantado, que terminó por darle nombre a la calle como calle la del Sombrerete del ahorcado.
Seguro que la próxima vez que paséis por la corrala os costará no imaginar la escena del sombrerete allí plantado, tal y como se describe en la placa que representa su nombre. 
Por último, como curiosidad de dicha placa veréis que en ella, tras el sombrero sobre el poste, se ve un horizonte de unos edificios, pues bien, dicha silueta no corresponde a Madrid como mucha gente presupone, sino a Madrigal de las Altas Torres, lugar de partida de nuestros protagonistas y donde se urdió aquel funesto plan.

Imagen de la calle Sombrerete con su famosa corrala de fondo. 

METRO. TODA UNA VIDA A NUESTRO LADO

Hoy por ser el día de su cumpleaños, os voy a dejar este recopilatorio de ventanas en el tiempo, tanto móviles como fijas, que tienen todas como protagonista a nuestro Metro de Madrid, odiado por algunos pero reconocido para la inmensa mayoría. Un vecino imprescindible de nuestra ciudad.

Fotografía antigua: 1933 autor desconocido. Si alguno conoce el autor rogaría que me lo indicara.

Fotografía antigua: Autor desconocido, si alguien lo sabe rogaría que me lo indicara. 1947 
Foto Antigua: Autor desconocido 7 de octubre 1969 Fuente Madrid por descubrir.

Fotografía antigua. creo que es de Juan Álvarez Mon (posiblemente entre 1881 y 1898)

Fotografía antigua: Autor y fecha desconocidos (Archivo fotográfico del Metro de Madrid) creo que se utilizó para un cartel publicitario cálculo por la fotografía que sobre los años 70.

Fotografía antigua: 1930 Autor desconocido. Si alguien conoce su autor le rogaría que me lo indicara.

Fotografía antigua: Cas Oorthuys 1955.
Fotografía antigua: Montaña publicada en Mundo Gráfico en 1935. (Fuente Ricardo Márquez R. Historias Matritenses)

Fotografía antigua: 1980 autor desconocido (Fuente Metro de Madrid)

Todas las fotografías modernas utilizadas son propiedad de Sergio Moreno (De Madrid a la Nube)

CIBELES A CABALLO

Fotografía antigua: 1915 Autor desconocido. Si alguno lo conoce rogaría que me lo indicara
Fotografía moderna: 2016 Sergio Moreno

CALLE SANTA ENGRACIA Nº 55

Fotografía antigua: 1915 Autor desconocido. Si alguno lo conoce rogaría que me lo indicara
Fotografía moderna: 2016 Sergio Moreno

GRAN VÍA CONSTRUCCIÓN

Fotografía antigua: 1912 Autor desconocido.  
Fotografía moderna: 2016 Sergio Moreno 

CALLE DE LA BOLA

A cualquier madrileño que le digas que si vamos a la calle de la Bola le producirá el efecto de comenzar a salivar de manera automática y es que no en vano en el número 5 de esta calle, se viene cocinando desde 1870 uno de los cocidos de más solera y prestigio de Madrid, no os diré que es mi preferido (para gustos los colores), pero desde luego nunca es una mala opción en los días en los que comienza a acuciar el frío. La taberna de la Bola siempre debe estar en nuestra agenda.
Pero bueno una vez que ya os he despertado el monillo de tomar un buen cocido, vamos a pasear por esta calle. Don Pedro de Répide nos cuenta que antiguamente esta calle se llamaba de la Encarnación, por el convento situado en la misma, y que más tarde también se la conoció como calle del General Malcampo, pero su actual nombre, y por el que más se la ha conocido proviene de que en la esquina de la calle, existía un abola de piedra para salvaguardar la esquina del paso de los carruajes. También existe la leyenda de que en esta calle existía una pista de bolos la cual como reclamo tenía colgada una impresionante bola colgada, y que en día de fuerte huracán la bola salió disparada y fue a parar contra una de las ventanas del Alcázar. Esta historia aunque graciosa es bastante poco creíble, no por la distancia que tampoco es tanta, ni por la presencia de huracanes en Madrid, cosa que aunque ahora nos parezca de locos, sí que hay escritos que mantienen su existencia, sino por el que ya nos vamos conociendo e historias de este tipo sobre Madrid, las hay de todos los colores, y aunque me encanten y nunca me resista a comentarlas, siempre hay que darles el valor que tienen.
Como curiosidad en esta calle se imprimieron los facsímiles con los que se proclamó la huelga revolucionaria de Agosto de 1917.
Pues nada señores, ya hemos conocido algo más sobre esta calle, ¿Comenzamos la ruta del cocido de este año? Empiecen por donde gusten pero no dejen de hacerlo nunca.


PUERTA DE ALCALÁ


Fotografía antigua 1895 autor desconocido (Fuente José C. Pérez) Si alguno conoce el autor rogaría que me lo indicara.
Fotografía moderna: 2016 Sergio Moreno.

JOYERIA ALEXANDRE

El 7 de Octubre de 1969, Madrid recibió la visita de los astronautas del Apolo XI Neil Asmstorng, Edwing E. Aldrin y Michaels Collins. Por ello los madrileños se agolpaban en su recorrido por la Avenida de José Antonio (hoy conocida como la Gran Vía), con la intención de darles el recibimiento de héroes que merecían. En esta foto de ese día, podemos ver como la gente se encaramaba por encima de la Joyería Alexandre, con la idea de poder ver a la comitiva sin perder detalle de aquellos superhombres.


Foto Antigua: Autor desconocido 7 de octubre 1969 Fuente Madrid por descubrir.
Foto moderna: Autor Sergio Moreno 10 de octubre 2015.

Por favor si alguno conoce el autor de la fotografía antigua rogaría que me lo indicara.

CUESTA DE MOYANO.

Vamos a darnos un paseo hoy por la Cuesta de Moyano, bueno en realidad por la calle Claudio Moyano, que es su verdadero nombre aunque muchos lo conozcan.
La calle mantiene su nombre en memoria de este político, que aunque es bastante desconocido para el madrileño de a pie, le debemos la ley de instrucción pública del 17 de Julio de 1857, que trajo el desarrollo de la educación en nuestro país y sin cuya existencia nuestro progreso cultural, ya de por si mermado por la posterior guerra, se hubiera visto debilitado mucho más de lo que a día de hoy ha llegado a nuestros días. De alguna manera es tras esta ley cuando se “profesionaliza” la educación en nuestro país.
La popularidad de la Cuesta, data de principios del siglo XX cuando sobre cajones de madera, los libreros se situaban en este emplazamiento y sus inmediaciones, para ofrecer sus libros usados y toda clase de revistas de la época.
En 1925 un grupo de ellos solicitó al Ayuntamiento un enclave fijo en el que celebrar la feria del libro, a lo que éste accedió con la construcción de 30 casetas en la Cuesta de Moyano, fijando así el lugar predilecto paro los madrileños amantes del libro antiguo.
Estas casetas tenían la peculiaridad de que en ellas no se podía instalar ningún aparato, calefacción o iluminación ya que por miedo a que un accidente provocara una catástrofe se decidió limitar, y que la titularidad del puesto no podía ser subarrendada, por lo que aunque era una ventaja a estar en la intemperie vendiendo los libros, digamos que no era ninguna gozada que les permitiera continuar la tradición de estos garantes de nuestra cultura, que generación tras generación han mantenido viva.
En 2004 ocurrió un triste incendio que obligó a trasladarse las casetas de manera temporal hasta la verja del Jardín Botánico, pero se aprovechó este triste accidente para en Abril de 2007 reabrirse en su lugar original, ya con unas casetas más acomodadas (tampoco ningún lujo) pero con acceso a la luz eléctrica y con una calle ya peatonalizada. Esta nueva apertura se realizó bajo la supervisión de sus guardianes Claudio Moyano, Pio Baroja y Azorín que con sus monumentos allí instalados, presidían la entrada a la calle y mantenían de algún modo sus costumbres ya que en vida, era bastante común verles por el mercadillo de libros inicial.
Los actuales ocupantes continúan siendo libreros de toda la vida, o hijos y nietos de libreros, por lo que si tiene una pregunta sobre determinado libro o determinado dato histórico, no existe un mejor lugar en el que preguntar.
Desde esta entrada, les rendimos el homenaje que creemos que se merecen por traer a nuestros días, muchos de los secretos que aquí os contamos y una parte de la historia de nuestra ciudad que no debe perderse jamás.
Por último, hay una curiosidad respecto a la feria del libro, y es que en un inicio como os contaba se eligió la fecha del 7 de octubre para su celebración, ya que se pensaba que esta era la fecha de nacimiento de Cervantes, después en 1930 se decidió cambiar al 23 de abril, fecha de la muerte del autor, pero también se cometió otro ligero error de documentación ya que esta es la fecha de su entierro puesto que el genio de las letras había fallecido en realidad el día 22.


Fuente bauldeloslibrosasombrosos

Fuente Ediciones La Librería.

Fuente Madridsingular


EL CRIMEN DE LA CALLE MONTERA

Corrían las once de la noche del 6 de octubre de 1849, cuando en la calle Montera se escuchó el grito de ¡¡Ladrones, ladrones!!! Como es de esperar lógicamente el sereno más próximo corrió raudo hasta el lugar del griterío momento en el cual pudo observar, junto con la propietaria de un negocio de loza colindante a la casa, como desde el número 56/58 un cuerpo caía desde la ventana del segundo piso.
Rápidamente el sereno con la colaboración de otros compañeros que ya habían llegado a la zona subieron escaleras arriba y comenzaron a golpear la puerta para que les dieran acceso a la vivienda.
Casi un cuarto de hora después les abrió la puerta los hermanos Clara y Antonio Marina que rápidamente fueron detenidos y llevados a dormir bajo el Ángel, al descubrir que el cuerpo de otro hombre se encontraba tendido sobre el suelo con signos de haber sido asesinado con violencia.
Esa misma noche el juez de instrucción se personó en el piso para recoger pruebas de lo acontecido, dentro lógicamente de lo limitado de los medios de la época.
Tras un rápido reconocimiento de la vivienda, el juez tomó declaración a los testigos, los cuales por separado declararon que Clara la mujer servía en la casa del fallecido y que su hermano Antonio solía acompañarla cuando su patrón no se encontraba en la casa, con permiso de este. Que al llamar su jefe, José Lafuente, sastre de profesión para más señas a la puerta, está acudió rauda a abrirle como era costumbre y que en ese preciso momento dos hombres entraron en a la casa empujando al sastre e hiriéndole con el cuchillo que uno de ellos llevaba en la mano. El otro hombre redujo a ambos hermanos y los llevó a otra sala dejándoles allí atados para que  no estorbaran y que ya no pudieron ver nada más, hasta que escucharon los golpes de los serenos en la puerta momento en el que intentaron librarse de sus ligaduras para dar acceso a la vivienda a los serenos que continuaban golpeando la puerta con insistencia. Y sin poder concretar quién era el otro hombre que había caído por la ventana, ya que se encontraban atados en otra instancia, concluyeron su rápido interrogatorio.
Al día siguiente los periódicos, que a veces parecen tener poderes de adivinación, ya publicaron los hechos ocurridos con todo lujo de detalles. Según los diarios el hombre caído por la ventana era el amante de Clara, la cual se quería casar con su jefe el sastre, pero que al enterarse de las intenciones de este de casarse con otra, tramó un plan para robarle y matarle con la colaboración de su hermano y de su amante que loco de amor hubiera sido capaz de cualquier cosa por el amor de Clara. Que posteriormente una desavenencia con el reparto del botín llevó al hermano de Clara a estrangular al amante y a arrojarle por la ventana.
Aunque la historia de los periódicos tenía tantas posibilidades de ser cierta como que no, el caso es que a la mañana siguiente ya todo Madrid la había dado por cierta y sentenciada, y cuatro días después el juzgado sin más pruebas de las indicadas y sin haberse hallado botín alguno en posesión de los hermanos ni reunido por ninguna parte de la casa, se inició el juicio contra los dos hermanos.
Lamentablemente fueron condenados sin pruebas fehacientes que dejaran claro qué había ocurrido y el último día del mismo mes, fueron ajusticiados ambos a garrote vil en la Puerta Toledo para escarnio y deleite de la población que con solo lo leído en los diarios ya había sentenciado a los hermanos sin el más mínimo miramiento.
No será fácil decir si los hermanos fueron culpables, estuvieron implicados o tan solo fueron utilizados para calmar la sed de venganza de la población, pero cuando menos parece evidente que por muy limitados que fueran los medios de investigación de la época, se llevó con demasiada premura.


Imagen y relato tomados de la fuente Criminalia.es Os dejo el enlace por si alguno quiere aumentar la información de lo ocurrido.

CALLE MALDONADAS DESDE NICOLÁS SALMERÓN.

Fotografía antigua: Antonio Passaporte entre 1927 y 1936.
Fotografía moderna:  Sergio Moreno 2016.
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MARTIN PERDOMES

Corría un Madrid, el del siglo XIV, en el que la ciudad se hacía cada vez más grande debido a las gentes de pueblos vecinos que venían a negociar entre sus muros enriqueciendo la ciudad de una mezcla variopinta de culturas y saberes.
Cierto es que el nivel medio de la población madrileña era bastante bajo cosa que utilizaba constantemente la iglesia para mantener al populacho cautivo bajo el miedo de lo mundano y lo divino, bajo el miedo del bien y el mal que obviamente fascinaba y atemorizaba a la población a partes iguales.
Pero realmente la historia que hoy os traigo no tiene mucho que ver con la Iglesia aunque sí que está relacionada con el miedo y fascinación que desde siempre hemos tenido por lo inexplicable.
La historia de hoy tiene como protagonista a Martín Perdomes, un hortelano de Vicálvaro el cual bajaba casi a diario a los mercados de la villa para promover su producto.
EL caso es que al bueno de Martín le dio un día por comentar que por las noches le visitaba el diablo. No sabemos muy bien si esto fue fruto de la locura, de un bulo que se le fue de las manos o de una maniobra premeditada, pero el caso es que Martín comenzó a observar que cada vez tenía más clientes y que su bolsa cada vez se llenaba más por el fruto de aquellas “visitas”, que por el fruto de su trabajo. Así que ni corto ni perezoso comenzó a dar alas a aquel personaje por los mercados madrileños, cosa que corría de boca en boca y que llegado el momento obligó al hortelano a abrir un consultorio espiritual en la Ribera de Curtidores. Donde poder atender a sus clientes como realmente merecían sus bolsas.
Se dice que incluso fue llamado al Alcázar para entrevistarse con el rey y que este confió en las profecías que el diablo le susurraba al oído cada noche, en más de una ocasión.
Sinceramente no soy mucho de creer en estas supercherías, pero lo que parece cierto es que la ciudad de Madrid decidió creerle como para darle tal nivel de popularidad, por lo que… ¿Quién soy yo para ponerlo en duda? 

Imagen perteneciente a la película Häxan de Benjamin Christensen