LA FUENTE DE LOS MACHOS

Como la mayoría habrán imaginado, la referida fuente de los machos no es más que una de las más castizas fuentes de Madrid. La conocida y austera fuente de Cabestreros.
Situada hoy en día, en la Plaza de Nelson Mandela, al crearse no hace demasiado dicha plaza, sobre el solar que en otro tiempo ocupó el convento de Santa Catalina de Sena.
Quizá es una de las fuentes menos agraciadas de Madrid y que para el viandante no resultan demasiado atractiva como para pararse a contemplarla, pero para lo austera que es, la verdad es que guarda mucho encanto para los habitantes del barrio de Lavapiés.
Se la conocía como fuente de los machos, pues según el comentar popular, dicha fuente abastecía a los vecinos del barrio con las aguas del Bajo Abroñigal, pero en este caso dotaba de una virilidad portentosa a los hombres que bebían de ella, nada sabemos del efecto que tenía en las mujeres, pero poco a poco comenzó a conocerse por sus usuarios como la fuente de los machos.
Parece un poco raro, que las mismas aguas que abastecían otras fuentes, fueran en este caso las causantes de aquella fama, por lo que tiendo a decantarme por dos hipótesis que hicieran creer sobre el poder de aquellas aguas.
La primera es que Lavapiés, siempre ha sido un barrio humilde de Madrid, y como suele ser habitual, es en estos barrios donde suele haber una natalidad mayor. Quizá, el ver que las inmediaciones de la fuente, eran un reguero de chiquillos, hizo pensar a alguien de la virilidad de sus aguas, aunque la falta de registros y cálculos natales de la época hace complicado avalar dicha hipótesis.
Y la segunda, que para mí es la más creíble, es que la fuente se encontraba en el cruce de Mesón de Paredes con la calle Cabestreros. Esta calle recibe su nombre pues en ella se establecían los trabajadores de cáñamo que así se les llamaba, cabestreros. Los trabajos de estos trenzadores de cáñamo, se utilizaban principalmente para las caballerías y para los útiles de tiro de los carros, por lo que imagino que no era raro ver en las inmediaciones de la fuente a algún artesano probando sus trabajos tirando de algún carro con sus propias fuerzas, estampa que para cualquier desentendido que pasara por allí, podría hacer creer que los habitantes de aquella calle tenían una fuerza y virilidad especial, y que esta pudiera provenir de las aguas de la fuente.
Estas, como digo, son sólo dos hipótesis que creo que podrían explicar el motivo de que se le atribuyera de aquel poderío a quien bebiera de ella. Pero tratándose de una atribución popular vaya usted a saber el origen real.
Por último comentaros un último detalle sobre la fuente, y es que la actual fuente de Cabestreros, es la única fuente grabada con la inscripción de republicana, que queda en toda la capital.
Tras la Guerra Civil, por aquellas barbaries a las que tan dados somos en este país, de eliminar todo lo de tiempos contrarios, se comenzaron a destruir cualquier fuente, farola o monumento que hiciera mención o recordara mínimamente a la República.
Esta fuente conserva a día de hoy una inscripción que así lo indica, pero por desconocimiento del consistorio encargado, que no por indulto premeditado, el caso es que la fuente se libró de aquella quema, con lo que es de los poquísimos monumentos vivos que hacen referencia directa a este momento de nuestra historia.
Y hasta aquí la historia de la fuente de los machos, espero que al menos os haya parecido curiosa.

Fuente de Cabestreros (Vía Forocoches)
Inscripción que la constata como fuente republicana (Fotografía de M Roa en Flick)

Antigua fuente de Cabestreros años 30 (B.N.E vía Antiguos cafés de Madrid)