FRASES Y REFRANES DE MADRID (parte 4)

“Ponerle una vela a San Antonio” se refiere literalmente al acto en sí de ponerle una vela al Santo, costumbre muy madrileña que desde hace muchos años ha sido, según dice, premiada con diversos milagros y pagos a cuenta. Son incontables los novios que se le han pedido al Santo ya que durante mucho tiempo se entendío como remedio infalible el pedirselo al bueno de San Antonio.
“Montar un poyo” actualmente la expresión se refiere a montar una discusión pero el origen viene de que durante el siglo XIX era habitual  que los político improvisaran pequeñas tribunas portátiles donde soltar su arenga a todo el que estuviera dispuesto a escucharles. Estas tribunas se llamaban poyos, que proviene de la palabra latina pódium. El caso es que aquellos mítines improvisados solían acabar en revueltas, por lo que la expresión quedó más como montar una revuelta que como su verdadero significado.
“Ves menos que Pepe Leches” El tal Pepe leches era un guardia municipal del Ayuntamiento de Madrid, natural de Leganés y que respondía al nombre de José Fernández Albusac. Al parecer su sobrenombre le venía de que era bastante propenso a soltar la mano para disolver cualquier confrontación callejera. Por los visto el policía tenía una afección en la vista que se conocía por “ojos tiernos” que enrojecía sus parpados y le hacía lloriquear constantemente. Esto, unido a su extrema miopía hacía que en más de una ocasión al soltar un mamporro este terminara dando a otra persona distinta a la que “Pepe leches” quería reprimir y de ahí el dicho de ves menos que Pepe leches. Otra versión del origen de su sobrenombre cuanta que en cierta ocasión soltó un discurso al duque de Ahumada pero sus problemas de visión le jugaron una mala pasada y este lo dirigió a  la hija de este que estaba vestida de gitana, lo cual además de la mofa lógica por la equivocación le valió el sobrenombre.
“El que no pasa por la calle de la pasa no se casa” Éste dicho se refería a que en el pasado sólo existía la unión eclesiástica por lo que para casarse había que ir al arzobispado de Madrid el cuál se encontraba en la calle de la Pasa, por lo que era necesario pasar por ella para poder casarse.
“Das más lata que Cascorro” esta expresión hace un juego de palabras mencionando la lata que el bueno de Eloy Gonzalo utilizó en la guerra de Cascorro, con la que se infiltró tras las líneas enemigas para provocar un incendio con el que él y sus compañeros consiguieron escapar del asedio al que se encontraban sometidos.