LA CIBELES

Hace unas semanas comentábamos la anécdota de que el Real Madrid y el Atlético de Madrid en un inicio compartían la Cibeles como lugar de celebración, pues bien hoy vamos a profundizar un poco más sobre la fuente y una curiosidad que es bastante desconocida para los madrileños.
La fuente fue diseñada por Ventura Rodríguez entre los años 1777- 1782, y fue elaborada por Francisco Gutiérrez Arribas (Diosa y el carro) Roberto Michel (los leones) y Miguel Jiménez (cenefas del carro).
Por lo que ha llegado a nuestros días, la fuente fue diseñada para los Jardines de la Granja de San Ildefonso en Segovia, por lo que estuvo a punto de no convertirse en el icono que hoy es para la ciudad de Madrid, pero cuando se iniciaron las obras de remodelación del Paseo del Prado, se decidió cambiar su ubicación instalándola frente al Palacio de Buena vista mirando hacia la fuente de Neptuno.
En este emplazamiento la fuente se encontraba a ras del suelo y la acompañaban un oso y un grifo en el lugar donde ahora se encuentran los surtidores, que hacían las veces de lugar de recogida de agua para los aguadores. Hasta 1892 estuvo funcionando como fuente para abastecer a los madrileños, pero dado que el agua ya era más habitual que llegara a los edificios, se retiraron el oso y el grifo y se la guardó con una reja, para disuadir a los que atribuían a sus aguas de tener propiedades curativas.
En 1895 se trasladó el monumento al centro de la plaza girando la fuente para ponerla mirando hacía Sol y la subieron sobre cuatro peanas para que pudiera ser mejor vista.
Aquella valla que hemos comentado, es la protagonista de la curiosidad de la que os hablaba, pues en la primera década del siglo XX, se retiró la reja para acometer unas obras de remodelación en la fuente. No se sabe muy bien el por qué, el caso es que la reja se perdió y estuvo perdida durante casi medio siglo, incluso se llegó a sospechar que se hubiera fundido por algún incauto y que hubiera desaparecido para siempre.
Como os decía, la reja se había buscado por todos los posibles almacenes y depósitos que se pudo imaginar, pero el caso es que no podía ser encontrada allí, ya que por accidente ésta se había instalado en la construcción del Escuadrón de la caballería de la Policía Municipal.
Esto fue descubierto gracias  un periodista que se dedicó a investigar los posibles lugares en los que podía estar y dio con ella gracias a su desinteresado trabajo.
Actualmente continúa en este lugar e incluso alguno de los trabajadores que allí desempeñan su labor, desconocen que ese oxidado enrejado un día fueron las protecciones de la diosa Cibeles.
Otras curiosidades sobre la Cibeles, son por ejemplo, que tiene una replica prácticamente idéntica en Ciudad de Mexico, la cuál fue inaugurada en 1980 por el que era el Alcalde de Madrid D. Enrique Tierno Galván o la que mantiene que en caso de que saltaran las alarmas de la camára acorazada del Banco de España, esta se inundaría en cuestión de segundos debido a que las canalizaciónes de la fuente están vinculadas al sistema de seguridad y este haría derivar su acometida para como medida de seguridad inundar la cámara del oro que se encuentra a 35 metros de profundidad.
Parece mentira, que un lugar del que tantas veces hemos hablado, aún conserve estas curiosidades tan "desconocidas" para el paseante madrileño. 
  
Siéntete libre para comentar, compartir e indicar tu parecer.

Fuente de la Cibeles en su primer emplazamiento.

Oso y Grifo que servia se surtidor para los aguadores

Reja de la Cibeles en su actual ubicación cerca del Puente de los Franceses.

La Diosa con otro de nuestros iconos a su espalda